Santiago 1890: la calle como soporte y tránsito hacia la modernidad. Transcripción y montaje planimétrico del catastro de Alejandro Bertrand

Los planes de transformación de las ciudades modernas han exigido un profundo conocimiento de la realidad en que se va a intervenir; más aún cuando se trata de implementar operaciones de infraestructura que modificarán radicalmente su fisonomía. Se propone que la implementación de las infraestructuras urbanas llevadas a cabo en Santiago, a fines del S. XIX y principios del S. XX, sólo fueron posibles gracias a la realización previa de un exhaustivo catastro técnico llevado a cabo por el ingeniero Alejandro Bertrand, entre 1889 y 1890.

¿Fueron los Planos elaborados por Bertrand el eslabón que medió entre la memoria del Plan de Transformación de Santiago elaborado por Vicuña Mackenna y la infraestructura implementada en Santiago a principios del siglo XX?. A modo de hipótesis, se propone que el atlas de planos de Alejandro Bertrand fue la base cartográfica que, por una parte, da inicio a un conocimiento empírico de la realidad existente, así como por otra, impulsó la transformación y ordenación de la ciudad de Santiago, a través de la instalación de infraestructura hidráulica, de transportes y de servicios, con exactitud y precisión técnica, estableciendo las bases de sus actuales desarrollos y racionalidad urbana.

A través de la revalorización de la representación como herramienta de investigación, con énfasis en el análisis de la cartografía de mapas, planos y planes, se logró: La restitución del Plano de calles de Santiago de 1890, escala 1:5.000 y de 148×178 cms., que permite por primera vez visualizar de manera desagregada los elementos constitutivos de la estructura urbana de Santiago a través de lecturas variadas de la ciudad (lecturas de selección (características), por desagregación (tipologías), por comparación (entre planos) y por encuadres (calles específicas).

Se verifica la hipótesis y el tránsito de ciudad pre-moderna a moderna, de ciudad pre-urbanizada a urbanizada y el paso de la calle como cuerpo construido a la calle como soporte de infraestructuras en Santiago, cuestión que viene a confirmar el paso de un modelo de ciudad fundado en la cuadrícula a uno organizado como un sistema de redes.